Más sobre los TCA

Alertas

La detección temprana de los TCA, bien sea en el seno familiar, en la escuela o dentro del grupo de iguales es un elemento fundamental para una exitosa intervención y la resolución del problema alimentario. En estos primeros momentos es preciso saber si realmente se está desarrollando un TCA y, en caso afirmativo, cómo comunicarlo a la persona afectada y finalmente cómo intervenir.

Respecto al momento de discernir si se trata de un TCA se ha de tener en cuenta que hoy se vive en una sociedad de fácil acceso a las dietas, que las utiliza con mucha frecuencia y que son también frecuentemente seguidas por una población prepúber y adolescente muchas veces disconforme con su cuerpo. Es necesario saber establecer un corte en este continum de población dietista.

A continuación, se describen algunas de las diferencias que marcan esa línea divisoria entre población normal y población enferma y que ayudarán a detectar los inicios de un TCA.

En todas las manifestaciones del TCA los familiares coinciden diciendo que su hijo o hija es “otra persona” y describen la situación diciendo “es como si nos la hubiesen cambiado” desde que sospechan que tiene este problema.

En este sentido, se pueden describir los siguientes cambios en la persona que pueden constituir señales de alerta:


Anorexia Nerviosa
• Pérdida de peso progresiva o brusca relacionada con una forma diferente de comer, forma que la persona define como “más sana”. No reconoce en ningún momento que quiera perder peso de manera consciente y normalmente verbaliza una búsqueda de salud.
• Se obsesiona por pesarse constantemente, aunque un grupo puntual adquieren una cierta fobia a pesarse.
• Evita comidas donde pueda ser controlada con justificaciones varias y coartadas más o menos creíbles.
• Puede mostrarse inicialmente más eufórica, más contenta. La persona puede mostrar incluso una mayor preocupación por su aspecto, por comprarse ropa, fundamentalmente al principio del cuadro.
• El objetivo de peso que se plantea, si lo dice, está fuera de los límites de la normalidad, por ejemplo, pueden querer llegar a un peso que equivalga a un 14 de IMC. A pesar de ello, normalmente nunca se sienten satisfechas con el peso conseguido.
• Renuncian a cualquier cita social que implique comer aunque estén en un peso muy bajo.
• Obliga a los demás a comer como ella o más. Está muy pendiente de lo que comen los demás e incluso quiere llevar el gobierno de las tareas culinarias de la casa y la compra de la comida para toda la familia.
• Respuesta muy agresiva ante cualquier comentario que hagan los demás sobre su manera de comer.
• Su forma de comer es muy peculiar; corta en exceso, manipula, separa, quita la grasa con papel de cocina o esconde comida.
• Aumenta el consumo de tabaco, bebidas light, caramelos sin azúcar y otros productos para controlar el hambre.
• Se empieza a interesar en exceso por los temas de nutrición, recetas y temas de cocina. Le gusta cocinar para toda la familia, aunque luego no lo prueba.
• Tendencia a sustituir a la madre en las tareas generales de la casa, haciendo que la madre pierda su rol en el sistema familiar.
• Muchas veces llegan a adquirir una postura muy dominante en todo el sistema familiar.
• Se vuelven personas muy tacañas, no sólo con los demás sino también con ellas mismas.
• Empiezan a hacer mucho ejercicio físico en solitario. Lo habitual es decantarse por andar, aunque también pueden ser actividades como subir escaleras, saltar, bailar en casa, hacer abdominales y abusar del ejercicio en el gimnasio. Lógicamente, estas prácticas también están envueltas de mentiras y manipulación para que la familia pueda excusarla.


Bulimia Nerviosa
• Frecuentes y largas visitas al WC después de comer con diferentes excusas cuando le preguntan la familia o los amigos.
• Desaparición de comida de la despensa.
• Restos de comida o de envoltorios en la habitación.
• Fluctuaciones de peso muy rápidas.
• Gastos de dinero sin justificación. Pueden incluso llegar a sustraer dinero.
• Sospecha de vómitos. Restos de vómitos en el inodoro, pueden llegar a ocultarlos en bolsas de plástico, servilletas,…
& bull; Aumento en el consumo de agua.
• Descubrimiento de laxantes, diuréticos o pastillas adelgazantes.
• Aumento de la fatiga o aparición de mareos o calambres. Presencia de boqueras continuadas, diarreas y/o ganas de orinar frecuentes.
• "Signo de Russell": Callosidad en el dorso de la mano producida por la erosión dentaria debida a los vómitos continuos.
• Dificultades de concentración y disminución del rendimiento: disminuye el rendimiento académico y en el área laboral se inician o aumentan las bajas laborales.
• Al principio la persona sale mucho y conforme evoluciona el trastorno aumenta el aislamiento, aprovechando los momentos de soledad para fomentar las conductas patológicas.
• Algunas personas presentan otras alteraciones impulsivas como: conductas autolesivas, abuso de sustancias y/o promiscuidad.


En Anorexia y Bulimia Nerviosa
• Respecto a la imagen corporal, se pueden enumerar las siguientes señales de alerta:
· Frecuentes comentarios acerca de lo negativo en su imagen corporal.
· Admiran mucho la delgadez de los demás, prestando una atención especial a todas los mensajes e imágenes de los medios de comunicación que van en este línea.
· Constantes conductas de comprobación sobre el tamaño y forma de su cuerpo.
· Dedican mucho tiempo a vestirse y arreglarse. Algunas personas compran ropa compulsivamente, otras se descuidan y no se compran nada.
· Las citas sociales giran en torno a cómo se sienten con su cuerpo.
· Gasto excesivo en cosmética y tratamientos corporales.
· Conductas autolesivas hacia su cuerpo con objeto de dañarlo.

• Problemas relacionados con la baja autoestima.
• Dificultades en el reconocimiento y en la expresión adecuada de las emociones.
• Depresión e inestabilidad emocional.
• Problemas de ansiedad, miedos en general y obsesiones.
• Las relaciones familiares se vuelven muy conflictivas, principalmente en torno a los temas relacionados con la comida.
• Las relaciones con el grupo de iguales normalmente se complican porque normalmente las salidas giran alrededor de la comida. Vuelven a utilizarse los engaños, o se rechazan las invitaciones a salir. Tarde o temprano, aumenta el aislamiento.
• En el caso de que tengan pareja se estrecha esta relación y las apartan del grupo social, estableciendo con ellas una relación de dominancia. La pareja pasa a asumir un rol de cuidador pero con ningún papel directivo.

Más información sobre los TCA

Más información

De interés

Reportaje TV2

Mi cuerpo, mi enemigo
Las graves secuelas de la anorexia y la bulimia.

Ver ahora >>
bytalking
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.